La torre Gherkin busca dueño

Más de 200 inversores de todo el mundo pujan por hacerse con el emblemático rascacielos londinense, que entró en concurso de acreedores hace un mes después de que sus propietarios no pudieran afrontar una deuda de 810 millones de euros. Cuatro de cada diez ofertas son asiáticas.

Si alguien echa un vistazo a la City londinense mientras pasea por Tower Bridge verá un detalle que llamará rápidamente su atención: el elevado número de grúas que se concentran en esta zona. La panorámica demuestra que, a pesar de que cada vez son más los bancos y aseguradoras que se mudan a la cercana Canary Wharf, la Milla Cuadrada continúa despertando el ávido apetito especulador.

Un ejemplo son los más de doscientos inversores de todo el mundo que pujan estos días por hacerse con el rascacielos Gherkin, uno de los edificios más emblemáticos del centro financiero británico. La torre está en venta desde hace un mes, después de que la sociedad propietaria del inmueble presentara un concurso de acreedores al no poder pagar una deuda que ascendía a 650 millones de libras (algo más de 810 millones de euros).

Desde entonces, los administradores que gestionan la venta del edificio son la inmobiliaria Savills y Deloitte Real Estate. El comprador que adquiera el edificio deberá desembolsar un importe suficiente para devolver el crédito que la entidad Bayerische Landesbank concedió a los anteriores propietarios.

La licitación ha despertado el interés de inversores de todo el mundo. Así, de acuerdo con los datos que maneja Deloitte Real Estate, el 40% de las ofertas registradas hasta la fecha proviene de Asia; una de cada cinco, de Estados Unidos y Canadá; y un 15%, de firmas de Oriente Medio.

En este sentido, según informó a principios de mes el portal Arabian Business, la familia real catarí sería una de los interesadas en convertirse en dueña de este coloso de la City. No es la primera vez, pues en 2008 el grupo Qatar Holding ya se hizo con una participación del 80% del Shard, el edificio más alto de Reino Unido.

Otro de los postores es el banco de inversión británico Evans Randall que, junto con el fondo alemán IVG Immobilien, era propietario hasta ahora del Gherkin y que, según ha confirmado, desea mantener su posición tras el concurso.

El origen de la deuda

En 2006, IVG Immobilien compró el edificio a la aseguradora Swiss Re por 600 millones de libras con un crédito en francos suizos. Desde entonces, la moneda helvética se ha apreciado más del 60% frente a la libra esterlina. En consecuencia, el valor de mercado de la torre es inferior a la hipoteca, razón que ha disparado la deuda del icónico rascacielos.

Los actuales administradores harán público el nombre del nuevo dueño de la torre a finales de septiembre.

fuente : http://www.expansion.com/empresas/inmobiliario.html