El metro cuadrado ya supera los u$s4.000 en Palermo y se acerca a Puerto Madero (iprofesional.com)

Los departamentos nuevos ya se venden a un promedio de u$s3.000 el m2. El encarecimiento también se nota en los usados. Parque Las Heras, lo más caro

http://negocios.iprofesional.com/notas/129779-El-metro-cuadrado-ya-supera-los-us4000-en-Palermo-y-se-acerca-a-Puerto-Madero

Pese a que lleva una década, el boom de la construcción en Palermo está lejos de detenerse. El avance de las torres continúa, y así este barrio, además de ser el más grande y poblado de la Ciudad, es cada vez más exclusivo: en las zonas más buscadas por la gente, los departamentos nuevos ya se venden a un promedio de u$s3.000 el metro cuadrado.

Con esos valores, ya está segundo detrás de Puerto Madero en el ranking de los barrios más caros de la Ciudad, consigna el diario Clarín en su edición de hoy.

El dato corresponde a la consultora Reporte Inmobiliario, que también identificó un valor promedio de u$s4.754 para Puerto Madero.

De acuerdo a Clarín, el encarecimiento de Palermo también se nota en los departamentos usados.

Dentro de Palermo, el sector más caro son los alrededores del Parque Las Heras, en el límite con Recoleta, donde las unidades a estrenar se venden a un promedio u$s3.866 el m2, con varias unidades encima de los u$s4.000.

La segunda zona más cara es Palermo Soho, con un promedio de u$s3.412 el m2. Allí, el año pasado se construyó un 70% más de edificios que en 2010. En tercer lugar está lo que se conoce como Palermo Nuevo, el área delimitada por Cerviño, Libertador, Bullrich y J. F. Kennedy, donde las unidades se cotizan a u$s3.218 el m2 en promedio.

El último sector de Palermo en superar la barrera de los u$s3.000 es la de Scalabrini Ortíz, Santa Fe, Coronel Díaz y Soler, la que los inmobiliarios llaman Palermo Freud por la gran cantidad de consultorios psicológicos que hay en la zona.

El resto del barrio por ahora no llega a los u$s3.000, pero no parece faltarle mucho. En el sector de Las Cañitas el promedio por m2 ya está en 2.934, mientras que en la zona del barrio más cercana a Villa Crespo el valor es de unos 2.700 dólares.

La construcción allí también está muy fuerte: sólo en las ocho cuadras de Scalabrini Ortíz entre Soler y Córdoba hay 17 edificios en marcha, destaca el matutino.

El crecimiento de Palermo se disparó desde la devaluación. Pero ¿por qué se sostiene a un ritmo tan alto, si ya pasaron diez años?

Para José Rozados, de Reporte Inmobiliario, “se trata de un barrio completo, con buenos servicios y transportes, espacios verdes y oferta cultural y gastronómica. La gente lo sigue eligiendo, por algo hay tanta construcción, que hasta se derrama a los barrios cercanos”.

Daniel Migliorisi, de la inmobiliaria homónima que tiene fuerte presencia en la zona, coincidió: “Palermo es una marca consolidada. Los edificios de buena categoría se potencian unos a otros. La gente lo elige, se muda allí, los edificios no quedan semivacíos como en Puerto Madero”.

El perfil del comprador de Palermo cambia según cada sector del barrio.

Daniel Obetko, Director Comercial de Soldati Propiedades explicó: “El público más tradicional, que busca una zona con buen equipamiento, escuelas, clínicas, espacio verde y eventualmente vista al Río prefiere Palermo Chico o Palermo Nuevo. En cambio, los más jóvenes, atraídos por los circuitos gastronómicos y de diseño, buscan los departamentos de uno o dos ambientes en Soho o Hollywood”.

En todos los casos se prefieren los edificios con pileta, quincho, salón y otras instalaciones.

Claro que el boom tiene su contracara: las protestas de los vecinos por el fortísimo crecimiento y no siempre planificado.

El abogado Pedro Kesselman, integrante de la Asociación de Vecinos de Plaza Italia (que se opuso a la construcción de un centro de convenciones en La Rural), contó: “Hace unos años hubo un movimiento vecinal más fuerte, ahora se está concentrando todo en la Comuna 14. Pero el avance de las torres trajo algunos problemas. Los que quedaron en casas bajas rodeados de torres perdieron privacidad. El tránsito está complicado, sobre todo desde que Santa Fe es doble mano, en algunos sectores bajó la presión de agua y en ciertas cuadras de Coronel Díaz hay olor a cloaca en las veredas, porque no da abasto la infraestructura”