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Parque Patricios: en pleno cambio, ahora la apuesta es por el mercado inmobiliario

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Un barrio donde se concentró el impulso estatal.

Tras la llegada del subte, unas 200 empresas y la apertura de la moderna sede de gobierno, hay al menos 12 obras en marcha. Para los especialistas, la clave es sostener la inversión a largo plazo.

 

 

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Las rosas chinas explotan en las veredas de Parque Patricios. Las flores, rojo furioso, le otorgan una belleza inusual a esta zona de la Ciudad que está en plena transformación. Obras nuevas, más servicios y la inauguración de un edificio que ya es un hito arquitectónico: la nueva sede del Gobierno porteño, diseñada por el británico Norman Foster, considerado el arquitecto vivo más famoso del mundo.

Y la transformación se ve y se siente a cada paso. Una decena de edificios se construyen sobre el eje Caseros –columna vertebral del barrio– y calles aledañas.

El jueves, en la esquina de Rondeau y General Urquiza, llegaban ruidos de obra desde diferentes lugares; el sonido de un taladro desde un lado, golpes desde otro. “Los ruidos ya se me hicieron normales. No me quejo porque entiendo que el final de la historia es la revitalización de un barrio que durante mucho tiempo estuvo olvidado”, sintetizó Clarita, que es vecina de Parque Patricios hace 50 años y nació hace 70 en Boedo. “Lo que más me gusta de la transformación del barrio es la cantidad de gente joven que se ve. Pero hay dos cosas que tienen que solucionarse: el estacionamiento en las calles y la recolección de residuos”, opinó.

Según datos del gobierno porteño, ya se radicaron 200 empresas en el Distrito Tecnológico (a fin de año la Legislatura votó la prórroga para las exenciones impositivas del que ya goza el espacio), lo que implica miles de personas transitando por la zona; sólo entre las ocho con más personal, suman 3.500 empleados. Además comenzaron a mudarse los empleados públicos a la nueva sede del gobierno: sumarán 1.200. Pero se estima que los cambios promovidos en el área terminarán convocando a 10.000 personas.

“Hay al menos una docena de edificios en construcción, principalmente de oficinas, uno de ellos corporativo. Pero lo que aún falta es que esta transformación esté acompañada por edificios residenciales, locales comerciales, restaurantes, bares. En relación a lo estatal, si bien se hicieron obras, la apuesta fuerte debería hacerse en los bordes, más allá de Caseros”, opinó el arquitecto José Rozados, vecino y creador del portal Reporte Inmobiliario. Pero advierte: “Este tipo de proyectos deben ser sostenidos en el tiempo, con políticas a largo plazo, porque sino los sitios caen en el abandono, con un efecto aún peor”.

Pese a que la Ciudad construyó la extensión del subte H, que circulan más de 20 líneas de colectivos y que el barrio cuenta con una estación de ecobici, muchas personas que llegan a trabajar lo hacen en sus propios autos. En una recorrida, Clarín comprobó que las calles laterales a la avenida son un gran estacionamiento al aire libre; al menos está habilitado, ya que hay carteles azules, de permitido estacionar, sobre el lado izquierdo.

“Colocaron los carteles, bárbaro; ahora estamos pidiendo que la Ciudad pinte los cordones para delimitar los garages de las casas, las ochavas y las rampas”, reclamó un vecino de Cátulo Castillo y Dean Funes.

En relación a los residuos, se colocaron contenedores de los grandes, metálicos, sobre Caseros, pero no en todas las calles interiores.

Otro reclamo vecinal es la falta de agentes de tránsito sobre la avenida y en cruces importantes: como sucede en muchos otros sitios, la gente deja autos estacionados sobre la derecha, lo que quita un carril a la avenida y complica el tránsito.

“Lo que terminaría por impulsar la zona sería un crédito con tasas blandas para quienes vengan a construir y apostar por el barrio”, opinó Luciano Damico, titular de Damico Propiedades. Nació en el barrio y la inmobiliaria fue fundada por su padre, don Miguel Angel, en 1970.

“Parque Patricios tiene potencial y es rentable invertir, el edificio de Foster vino a consolidar lo que veníamos viendo con el Distrito Tecnológico. Y si bien sufrimos el estancamiento general que hay en relación a la compra-venta de propiedades, aumentaron las consultas por terrenos y casas para comprar y remodelar. Vemos una transformación lenta pero ojalá que sea continua”, analizó Luciano. El m2 de vivienda a estrenar tiene un valor promedio de U$S 1800 y el m2 de oficinas, también a estrenar, unos U$S 3000.

La renovación del histórico Parque Patricios, la creación del Distrito Tecnológico, el subte y el edificio de Foster cambiaron al barrio. Pero necesariamente tendrán que ser acompañadas con políticas de Estado para conformar a todos: trabajadores y vecinos históricos y de los nuevos.

http://www.clarin.com/ciudades/Ciudad_de_Buenos_Aires-Parque_Patricios-modernizacion-desarrollo_inmobiliario-burbuja_0_1337866242.html